El alojamiento es realmente bonito. Fácil de acceder, y dispone de todo lo necesario.
Cierto es que necesita un poco de cariño. El sofá estaba ya muy viejo, la cama un poco torcida ( el somier, el colchón estaba bien ), y la limpieza… muy mejorable.
La atención del dueño fue magnífica, muy amable. La zona está muy bien. Y por la noche no se oye nada. Si hay fiestas en el pueblo, ahí duermes tranquilo!