La casa es pequeña pero simpática. Pero no hay muchas de las cosas que aparecen en el anuncio de Vrbo, por lo que se hace muy incómodo. No hay microondas. No hay TV. La wifi está en la otra casa vecina del propietario, y a esta casa pequeña no llega nada de la señal. Todos estos servicios están publicados como disponibles en el anuncio. Tampoco hay cobertura para móvil, por lo que no hay forma de comunicarse. Muchos de los muebles de interior y de jardín que aparecen en el anuncio y las fotos NO están en la casa. Y lo peor es la cama; el colchón es viejísimo, por lo que es una tortura intentar dormir. También estuve 3 días sin agua caliente, por un termo mal mantenido. Isabel, que cuida la casa, intentó ayudarme en alguna cosa, pero casi todo depende del dueño, que no respondió a mi correo pidiendo ayudara en algo. Tener en cuenta que la casa está a pié de carretera, por lo que se aparca en el arcén de la misma. También hay que ir preparado para el ejército de hormigas que habitan la casa, y que atacan en inmediata manada cualquier alimento que dejes sin envasar estanco.